No hace mucho organizadores y colaboradores de JESTA decidimos reunirnos para pasar un rato divertido tras lo agotador del evento, solamente quedar y disfrutar de una velada de juegos y diversión sin ninguna obligación más que recoger y dejarlo todo bien arreglado. Tras la comida estuvimos hablando con Sergio, un gran amigo y parte de Homoludicus Valencia, que nos estuvo explicando en detalle el nuevo juego que habían sacado: MIL, un juego de estrategia medieval. Tras jugar una partida de primer contacto, nos hemos propuesto contaros nuestras impresiones desde dos prismas: el de un jugador no acostumbrado a estos juegos y el de un habitual. Procedamos.

MIL en esencia
El objetivo del juego es obtener más puntos de victoria que el resto de jugadores. Para ello, tendremos una familia medieval y distintas posibilidades divididas en varios turnos en los que tendremos que obtener descendencia, ya sea con hijos herederos o casaderos, hijas que podamos casar o queramos mantener para ganar defensa o incluso legitimar hijos bastardos, tendremos que obtener recursos de nuestras tierras (agotándolas en el proceso) y poco a poco posicionar nuestras familias y nuestros caballeros en la corte real, en la que podemos obtener desde soldados hasta tierras y bendiciones papales con las que tomar ventaja respecto a nuestros oponentes y ganar puntos de victoria.
El paso del tiempo es muy importante en este juego: cada vez que extraemos recursos de nuestras tierras, intentemos tener hijos o hagamos por obtener un sitio en la corte podemos ganar contadores de tiempo, que como buen juez acabará por llevarse a nuestros caballeros y a los que tendremos que reemplazar con sus hijos o, en el peor de los casos, con familiares suyos lejanos. También hay que tener en cuenta la posibilidad de obtener tierras (por las buenas o las bravas) o construir un castillo en una suerte de puja entre jugadores, así como de intercambiar nuestras materias primas por otras, desposar a nuestras hijas con rapidez y tener cuidado con los privilegios que ganemos y en qué los empleamos. Tras cinco turnos, el que obtenga más puntos de victoria será el vencedor.
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Vamos a ver: para los que tenemos una edad y hemos jugado a videojuegos, tal vez algunos os acordéis del Rampage!, un juego del año 1986 en el que el objetivo era tomar el papel de un monstruo estilo King Kong o Godzilla y arrasar con la ciudad, así como darle de tortas al que tuviera enfrente y fuera de su mismo tamaño (los humanos eramos el tentempié para subir vida). Ahora, de la mano de Homoludicus (y gracias a los chicos de Homoludicus Valencia por hacer partidas de demostración y el torneo en JESTA) podemos volver a revivir esta experiencia tan sublime que supone encarnar a un monstruo y arrasar con la ciudad a base de tortas, todo ello en King of Tokyo.

El objetivo del juego es sencillo: conseguir 20 puntos de victoria o ser el último monstruo en pie. Para ello, los monstruos rodean la ciudad de Tokyo y juegan lanzando hasta tres veces todos los dados que quieran del total de seis. Si sale un rayo es un cubo de energía que ganan y que se usan para comprar habilidades (alas, espinas, rayos, miembros elásticos…), si sale una garra es un golpe y si sale un corazón es un punto de vida del total de 10 que se curan. Si sale un triple 1, 2 o 3 (las otras caras del dado) se suman 1, 2 o 3 puntos respectivamente, y un punto más por cada dado que salga del mismo numero (cuatro 1 son dos puntos: uno por los tres 1 de los tres primeros dados y otro por el 1 extra del cuarto dado). Y ahora viene la hora de las tortas.
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Los domingos, esos días que no sabemos rellenar, no tenemos mucho que hacer, llevamos todas las series al día, no hay nada en cartelera… ¿qué podemos hacer un domingo? Pues si no teneis plan os lo damos nosotros: acercaros a la tienda de Homoludicus Valencia, ¡todo el domingo de puertas abiertas!

Los chicos de Homoludicus nos invitan a conocer su tienda todo el domingo 4 de diciembre, de 10:00 a 19:00 en un día en el que podreis jugar a los juegos de su ludoteca, traeros los vuestros propios o jugar a su nuevo juego MIL (que ya enseñaron en JESTA y está ilustrado por Pedro Soto, ilustrador de las cartas de Águila Roja). Tendrán habilitadas seis mesas para que jugueis con toda la tranquilidad del mundo, relajaros e incluso tomar un café o un refresco para recuperar fuerzas.

Además, entre todos los asistentes habrá un sorteo del juego MIL, y seguro que de ahí sale un gran día de diversión para los que se quedaron con ganas de más tras las JESTA así que, si quereis pasarlo en grande y tener a estos chicos como vuestra tienda de cabecera, ¡os esperamos allí!
Podeis encontrar toda la información en